Revista de Derecho Privado: último número del año

Acabamos de recibir, recién impreso, el último número de 2017 de la Revista de Derecho Privado. Dirigido por la catedrática de Derecho civil, Silvia Díaz Alabart , esta centenaria revista se centra en este número en el Derecho de Familia y, más particularmente en el Derecho Sucesorio. Los hijos, el cónyuge, el papel de la Administración y jurisprudencia del Tribunal Supremo sobre acciones de filiación.

Cubierta 6-2017 de Revista de Derecho Privado de Editorial Reus Reflexiones en torno a la incidencia de la voluntad en la reciente jurisprudencia del Tribunal Supremo sobre acciones de filiación, de Roncesvalles Barber Cárcamo.
Extracto: La reciente jurisprudencia del Tribunal Supremo sobre acciones de filiación denota la conflictividad creciente de la materia así como el planteamiento de supuestos que escapan a la lógica que inspiró al legislador de 1981. Las puntuales reformas legislativas que han incidido sobre el tema adolecen de unidad orgánica y sistemática, extremando así la necesidad de recurrir a la función complementadora del ordenamiento jurídico que a la jurisprudencia atribuye el art. 1.6 Cc. En esta tesitura, del análisis de las sentencias más importantes y recientes en materia de filiación resulta una tendencia creciente a limitar en ella el papel de la voluntad, desde expedientes distintos, y a relativizar la preeminencia del principio de verdad biológica. Como excepción, la filiación nacida mediante técnicas de reproducción humana asistida demuestra su inspiración en principios y finalidades diferentes.

Imputación de legado a favor del cónyuge viudo: una (falsa) analogía sobre analogía, de Cecilia Gómez-Salvago Sánchez.
Extracto: La imputación de legados hechos a favor del cónyuge viudo cuando no se ha especificado el lugar de su colocación plantea un problema: si deben colocarse en su legítima y aplicarles el mismo régimen que si fuera un hijo legitimario (ex art. 828 y 819.1, este último por analogía), o bien acumularse a la legítima que le corresponda, solución esta última que en nuestra opinión es la mejor. En ausencia de voluntad del testador, la regla general que debe presidir la actividad interpretativa debe ser la de su colocación en la parte de libre disposición, para que el cónyuge viudo lo reciba además de su legítima, en contraste con el tratamiento legal de las liberalidades mortis causa a título singular a favor de los otros legitimarios. La especial naturaleza de la legítima del cónyuge viudo aboga a favor de esta solución y prohíbe la aplicación por analogía (falsa analogía) de las reglas de imputación de donaciones y legados a favor de hijos y descendientes.

Desheredación de los hijos y descendientes, de María Teresa Echevarría de Rada.
Extracto: En la actualidad, el abandono emocional, en cuanto constitutivo de maltrato psicológico, se contempla como una forma de maltrato de obra que no se limita a los estrechos cauces de la agresión física, y, por tanto, se considera causa de desheredación de hijos y descendientes. Ahora bien, mientras se mantenga el sistema actual de legítimas, la acreditación de la ausencia de relación familiar, siempre que concurran determinados requisitos, debería ser suficiente para su admisión como causa autónoma de desheredación, sin necesidad de tener que reconducirla, como sucede en el presente, al maltrato psicológico. La legítima no puede entenderse como un derecho legal por razón de parentesco al margen de la realidad familiar y, por tanto, de si existen o no relaciones de afecto y colaboración que justifiquen determinadas atribuciones sucesorias.

Reflexiones en torno a la responsabilidad patrimonial de la administración en los casos de privación de la patria potestad, de María del Lirio Martín García.
Extracto: Las últimas reformas legislativas operadas en materia de protección de menores (Ley Orgánica 8/15, de 22 de julio y Ley 26/15, de 28 de julio) pretenden dar un impulso a la implantación de planes individualizados en los supuestos de desamparo y abordando la necesaria reintegración del menor en su familia de origen. En la práctica, algunas declaraciones de desamparo se prolongan «sine die», frustrando el retorno de los niños con sus familias de origen. Hechos que derivan en la formulación de reclamaciones por parte de sus progenitores u otros parientes, quienes asisten atónitos a una separación en la que el paso del tiempo juega en su contra y, que se solventan al amparo de una solución, deficiente para todas las partes afectadas (menor, familia de origen, familia de acogida o adoptante), sobre la base de la reparación del daño moral causado por las distorsiones en funcionamiento de los diferentes órganos Administrativos encargados de velar por el interés superior del menor. En este artículo se analiza críticamente la aplicación del citado principio y se propone algunas posibles soluciones.

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